cuento, relato

Itzel y la muerte

Para Itzel la muerte era mas una vieja conocida que alguien a quien temerle, la conocía bastante bien para su pesar. Ella le había arrebatado a su madre en la más tierna infancia y hace apenas unos meses a la que en una sola persona contenía a su mejor amiga, a su hermana y a lo más parecido a una figura materna con la que había crecido.

Recordaba el día de su boda, su hermana tenía ya tiempo enferma y ambas sabían que el inevitable final de su muerte temprana era solo cuestión de tiempo y poco, pero ese día bailaron y rieron como queriendo acumular la mayor cantidad posible de recuerdos memorables. Y tan solo dos días después, su hermana se despidió para siempre del mundo.

Itzel había tenido tiempo para aceptar ese final que estaba fuera de sus manos, había podido prepararse para guardar la compostura mientras le decía “Adiós”. Creyó que ya había tenido su tajada justa de muerte y tristeza a su alrededor. Itzel se equivocó.

Un lunes despertó un poco cansada, había salido de fiesta y su cuerpo le recriminaba “Ya no estas para estos trotes” con una ansiedad desmesurada de cafeína. Y entonces sucedió que mientras esperaba, casi con desesperación, a la cafetera, decidió ponerse al corriente con el mundo a través de su celular.  Leía por encima sin poner mucha atención los encabezados de las noticias cuando una la puso en alerta: la noche anterior habían balaceado un popular antro en medio de un festival de música y lamentablemente algunas personas había fallecido.

Itzel tuvo de inmediato un mal presentimiento, así que abrió la noticia para leer más a detalle lo ocurrido, y entonces lo vio, en la lista de muertos identificados: el nombre de la persona por quien antaño suspirara hasta perder el aliento, que la abrazaba toda la noche y le decía al oído que la amaba. Hace mucho habían decidido tomar caminos separados, pero siempre había guardado con cariño el recuerdo del tiempo que compartieron juntos. Y ahora él se había ido, se había ido para siempre.

Itzel se dejó caer sobre el piso helado de la cocina, y poniendo su rostro entre las manos, se soltó a llorar. Lloró por todas las personas que había perdido, lloró por lo injusta que es la vida, lloró por todas las experiencias que ya nunca iban a vivir todos aquellos a los que se les había apagado la llama de la vida. Lloró hasta quedarse dormida, porque tal vez el mundo de los sueños fuera un poco menos cruel.

fotoefectos.com__final_2593653871128864604_.jpgFoto: @eva_chable 

4 comentarios en “Itzel y la muerte”

  1. Esto es lo que más me ha gustado de lo que tienes aquí en tu página. Está muy bonito y me recordó cuando conocidos y familiares comenzaron a morir y ya era lo suficientemente consciente como para entender que la muerte llega cuando quiere. Me dio unos flashbacks intensos.

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