cuento, relato

Despeinada

He de confesar que me encanta andar despeinada, supongo que es lo que pasa cuando una aprende a amar su cabello rebelde y revoltoso.

Me encanta como cae ondulado como con vida propia por mi espalda desnuda, y como lo amontonas todo sobre uno de mis hombros, para llenarme la espalda de besos lentos y suaves por las mañanas al despertar mientras me susurras al oído que me quieres.

Es tan largo que ya alcanza a cubrir la desnudez de mi pecho, insinuando apenas sus curvas mientras me tienes frente a ti y sin dejar de mirarme a los ojos tomas mi rostro entre tus manos, para detenerte a milímetros de él y luego rozar muy apenas mis labios con los tuyos, haciendo que una amplia sonrisa se dibuje en mi rostro enamorado.

Cuando te marches tendré que sujetarlo firme sobre mi cabeza, conteniendo su rebeldía y su libertad. Eso, o cortarlo. Algo tendrá que hacerse, suelto me transportará a los momentos entre tus brazos.

IMG_6717

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s