cuento, relato

Acampando

Y desde entonces, en esos momentos donde más te extraño, cuando siento más dolorosa la distancia que nos separa, regreso a esa noche en una pequeña tienda de campaña a la orilla del mar. A tu voz hablándome con tranquilidad al oído mientras me estrechabas entre tus brazos.

Recuerdo la naturalidad con la que platicamos de nuestras vidas, las confesiones, las preguntas, la cercanía de tu piel que permitía escuchar a través de mi pecho los latidos de tu corazón.

Entonces se vuelve a dibujar en mi rostro esa misma sonrisa que contemplaste cuando me dijiste que a pesar de todos los contras, valía la pena que intentáramos hacer que funcionara. Vuelvo a sentir el calor de esa noche, la leve brisa del mar, el olor a agua salada, la sensación de tus manos acariciando mi rostro y jugando con mi largo cabello ondulado.

Me doy cuenta que te extraño un poco menos, solo lo necesario para seguirte añorando con la esperanza del futuro y la promesa del reencuentro.

camping

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s